Sobre el porque los hermanos "regulares" no reconocen a las hermanas

Nuestro mundo ha experimentado grandes progresos, aunque muchos de ellos se han materializado de manera desigual en diferentes aspectos.

Uno de los grandes adelantos sociales y de valores lo representa la conquista por parte de la mujer de la igualdad de derechos cívicos y de oportunidades con los hombres, con todavía numerosas y desgraciadas excepciones por ahora.


Muchos de quienes se oponen a la admisión de la mujer en la Masonería esgrimen como únicos argumentos, unas veces el de la "tradición", otras "las Constituciones de 1723", y algunos van mucho más allá recurriendo a teorías antropológicas de nula base científica y de fascistas reminiscencias que ahora me ahorraré comentar.

Estas posturas intentan impedir que más del 50% de la humanidad beba de las mismas fuentes del conocimiento que los hombres "libres" y nacidos de mujer.

La Constitución de Anderson salida de la imprenta de Willian Hunter, representa unos de los puntos discordantes. Es en su Sección Segunda (Obligaciones de un Francmasón, apartado III), dónde está el origen de lo que todavía hoy continúa sembrando la polémica:

"Los candidatos admitidos como miembros de la Logia, deben ser buenos y leales, nacidos libres, de edad madura y discreta, no esclavos, ni mujeres, no inmorales o escandalosos, sino de excelente reputación".

Resulta a todas luces incomprensible que una fraternidad que ha luchado contra toda clase de "dogmas", acabe por "crear" y "mantener" uno, para justificar la no participación de la mujer.

Esta postura "dogmática" se fundamenta en un párrafo de un documento producto de la mentalidad de aquellos años y elaborado por hombres de iglesia (no olvidamos la calidad de pastores protestantes de Anderson y Désaguliers), puritanos y con un concepto sobre la inteligencia y aptitudes de la mujer de su época totalmente diferente al nuestro.

Anderson excluye a las mujeres, no por una cuestión iniciática o relacionada con la "tradición", sino por un hecho histórico constatable en aquella época: las mujeres vivían y morían bajo la tutela masculina y prácticamente nadie las consideraba libres.


Refiriéndonos nuevamente a esta lectura dogmática, resulta curioso, que en el Artículo XXXIX (último de ellos) de los Reglamentos Generales, recopilados por George Payne (Segundo Gran Maestre de la Logia de Londres) el año 1.720 (tres años antes de las Constituciones de Anderson), se diga:

"Cada sesión anual de la Gran Logia, tiene poder inherente y autoridad para hacer nuevas reglamentaciones o alterarlas, para el beneficio real de esta antigua Fraternidad".

La aparición de la Masonería moderna o especulativa en 1717, con la organización de la Gran Logia de Londres supuso una desviación de la tradición masónica anterior.

Años más tarde este hecho generó la revuelta de los masones operativos liderados por el hermano Laurence Dermott, quien constituyó la Gran Logia de los "Antiguos" según las viejas instituciones.

Es innegable que la fuente de la "tradición" masónica radica en la Masonería operativa anterior a 1717, de donde se deduce que la Gran Logia de Londres era cismática e irregular "ab initio". Por lo tanto, hablar de los conceptos de regularidad y legitimidad resulta un tanto compleja y delicada.

Sin embargo la evolución es absolutamente necesaria siempre que se conserve aquello que es "esencial" para determinar el pensamiento masónico, y curiosamente, algunas propuestas concretas que pueden parecer innovadoras, ya eran de aplicación en la tradición masónica antigua.

Pero ahora vemos que el problema generador de división masónica alrededor del concepto "regularidad", responsable entre otras diferencias, de la no aceptación de la mujer como miembro de nuestra Augusta Orden, se reduce a la clasificación que ciertas Obediencias reservan para otras en función de su origen, Ritos y creencias.

Dejemos estas prácticas de lado y volvamos a las bases del ideario masónico, reconozcamos y devolvamos los derechos que pertenecen a la mujer tanto por sus cualidades como por justicia universal, y hagamos operativo este sentimiento igualitario para todos los seres humanos en cualquier situación que así lo requiera.

Si se pudo evolucionar hacia nuevas prácticas en 1717 solo la voluntad impide reconocer a las hermanas en 2007. ¡Féliz año nuevo!

Christian Gadea Saguier
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La navidad y la luz

Hace tantos siglos que la humanidad festeja la navidad que se ha olvidado de su primitivo origen. Hoy se conmemora el advenimiento de Jesús, pero no siempre fue así.

Con el inicio de la expansión de la Iglesia Católica por todo el continente europeo hacia finales del siglo IV, los Papas no siempre pudieron imponer su fe por la fuerza y a menudo tuvieron que obrar con astucia fingiendo tolerar determinados ritos paganos aunque en realidad los minaban y transformaban progresivamente al entremezclarlos con elementos cristianos añadidos.

Una muestra de ello nos la dejó el papa Gregorio I "El Grande" (590-604) que, aunque siempre ordenó que los paganos fuesen sometidos a castigos y prisión si no se convertían, tuvo que ser más cauteloso durante su conquista evangélica de las almas de los anglosajones, aconsejándole al abad Mellitus, jefe de los propagadores del cristianismo en Gran Bretaña, lo que sigue:

«No hay que destruir los templos paganos de ese pueblo, sino únicamente los ídolos que hay en los mismos; después de asperjar esos templos con agua bendita, erigir altares y depositar reliquias; porque si tales templos están bien construidos, perfectamente pueden transformarse de una morada de los demonios en casas del Dios verdadero, de manera que si el mismo pueblo no ve destruido sus templos, deponga de su corazón el error, reconozca el verdadero Dios y ore y acuda a los lugares habituales según su vieja costumbre...»

Ayer quedé sorprendido cuando hojeé el último número del suplemento que cada jueves publica “Observador Semanal”, una publicación que promueve el ala conservadora de la Iglesia Católica en Paraguay.

La nota en cuestión habla de “la navidad y la luz” y dice así: “En navidad, los cristianos celebramos el nacimiento de Jesucristo, el Dios hecho hombre. No celebramos la fecha exacta, ni el día o la hora precisa. De hecho, el 25 de diciembre fue establecido para hacerlo coincidir con el solsticio de invierno (hemisferio norte), a partir del cual los días se hacen más largos, y para expresar que el nacimiento de Cristo, luz del mundo, vence las tinieblas y la muerte. La hora de la medianoche y la llegada del nuevo día constituyen el escenario propicio para que el Salvador venza la oscuridad y el pecado”.

Sorprende la nota justo cuando Benedicto XVI dijo a los jóvenes, no recuerdo en qué país, que “el nacimiento de Jesús es algo verdadero”.

El tema de la navidad, Jesús y la luz es reiterativo en cada año al llegar esta fecha; sin embargo es importante no olvidar el origen del culto a la Luz.

Con el desarrollo de las culturas urbanas, los rituales solsticiales agrarios no desaparecieron sino que se adaptaron a las nuevas circunstancias y necesidades, por eso las fiestas paganas más importantes rebasaron el ámbito campesino y se convirtieron en ciudadanas, de forma que la fecundidad que en origen solicitaban para el campo y el ganado, pasó a comprenderse como prosperidad y riqueza para la ciudad.

Estas festividades se concentran sobre todo en invierno, pues la actividad humana sufría en estos meses una bajada en su ritmo, ya que la guerra se detenía, nadie se atrevía a navegar y las faenas agrícolas eran entonces menos intensas. El invierno es en consecuencia un periodo muy propicio para que las relaciones que se entablan con el mundo sobrenatural sean más estrechas, más íntimas.

Entre las fiestas de los antiguos griegos y romanos que fueron precedentes de la Navidad cristiana debe destacarse, por su importancia social y trascendencia mítica y simbólica, las dedicadas a Dionisos y Saturno.

Si nos remontamos mucho más atrás en la historia de la humanidad, hasta la época en la que los hombres comenzaron a desarrollar el concepto divino, observaremos que todas las culturas de la Antigüedad pasaron a identificar a su dios principal, o a alguno de los más importantes de su panteón, con el dios Sol y, en lógica consecuencia, situaron la conmemoración y festejo de su advenimiento alrededor del prodigioso evento cósmico que representaba el solsticio de invierno cada 20 a 24 de diciembre.

Caldeos, egipcios, cananeos, persas, sirios, fenicios, griegos, romanos, hindúes y la práctica totalidad de los pueblos con culturas desarrolladas, entre los cabe incluir los imperios, han celebrado durante el solsticio hiemal el parto de la "Reina de los Cielos" y la llegada al mundo de su hijo, el joven dios solar.

En los mitos solares ocupa un lugar central la presencia de un dios joven que cada año muere y resucita, encarnando en sí los ciclos de la vida en la naturaleza. En las culturas de mitología astral, el sol representaba el padre, la autoridad y también el principio generador masculino. Durante la antigüedad, en todo el mundo civilizado, el sol fue el emblema de todos los grandes dioses, y los monarcas de todos los imperios se hicieron adorar como hijos del Sol.

En el Egipto Antiguo se creía que Isis, la virgen Reina de los Cielos, quedaba embarazada en el mes de marzo y daba a luz a su hijo Horus a finales de diciembre. El dios Horus, hijo de Osiris e Isis, era el "gran subyugador del mundo", concebido milagrosamente por Isis cuando el dios Osiris, su esposo, ya había sido muerto y despedazado por su hermano Seth o Tifón.

Mitra, uno de los principales dioses de la religión irania anterior a Zaratustra, pervivió con fuerza en el imperio romano hasta el siglo IV d. C., era una divinidad de tipo solar, tal como lo atestigua, entre otros, su cabeza de león que hizo salir del cielo a Ahrimán (el mal). Tenía una función de deidad que cargaba con los pecados y expiaba las iniquidades de la humanidad, era el principio mediador colocado entre el bien (Ormuzd) y el mal (Ahrimán), el dispensador de luz y bienes, mantenedor de la armonía en el mundo y guardián y protector de todas las criaturas, y era una especie de mesías que, según sus seguidores, debía volver al mundo como juez de los hombres. Sin ser propiamente el Sol, representaba a éste y era invocado como tal.

Como verificamos, muchos siglos antes que Jesús, estos dioses solares ya habían nacido de una virgen un 25 de diciembre, en una cueva o gruta, siendo adorado por pastores y magos, obrando milagros, perseguidos, ejecutados y resucitados al tercer día.

La religión cristiana prosperó absorbiendo detalles de los cultos paganos, como la imagen del niño-dios en el culto de Dionisio, lo representaban en pañales, puesto en un pesebre; el nacimiento en un establo, como Horus en el templo-establo de la diosa virgen Isis, reina de los cielos; nuevamente como Dionisio, cuando convierte el agua en vino; como Esculapio, resucita a los muertos y devuelve la vista a los ciegos; como Attis y Adonis, es llorado y celebrado por mujeres; su resurrección, como la de Mitra, se produce a partir de una sepultura excavada en la piedra.

Todos ellos habían nacido, según el mito, durante el solsticio de invierno, el nacimiento del sol, fecha en la iglesia llamada Católica sitúa el advenimiento de Jesús, pero nadie en la antigüedad pretendió en serio que los dioses citados fuesen personajes históricos. En lo fundamental, por lo tanto, el cristianismo no es más que un paganismo reformado. ¡Féliz solsticio!.

Christian Gadea Saguier
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Laicidad ante el avance clerical

Vamos a hablar una vez más de la Laicidad. Entiendo que en varias ocasiones en este espacio ya escribí al respecto, pero el tema da, debido a que las cosas, por lo menos en América Latina, no están del todo fácil para esta actitud ante la vida.

El fin de semana pasado estuvo por la capital paraguaya el hermano Jorge Carvajal Muñoz, rector de la Universidad La República, de Chile, past Gran Maestro de la Gran Logia de Chile y presidente de ILEC Chile, quien bajo los auspicios de los hermanos de la segunda Gran Logia Simbólica del Paraguay, llegó a Asunción para dictar una conferencia sobre la situación del laicismo en el siglo XXI.

Para promocionar el evento los hermanos junto a Carvajal estuvieron visitando los diferentes medios de comunicación y llegaron el viernes durante la mañana al multimedia donde trabajo .

En la ocasión le realicé una entrevista de unos 20 minutos donde se despachó ante la influencia que aún tiene la Iglesia Católica en el Estado, como así también habló del desarrollo primario en que se encuentra el laicismo en esta parte del mundo. Obviamente dialogamos en torno a los valores, tipos y desafíos de la laicidad en América Latina.

El hermano Carvajal fue contundente: "Estamos en una etapa primaria del laicismo, en un momento en que la legislación está establecida, pero que la práctica y los hábitos son bien distintos".

Le doy la razón. Por lo menos en el Paraguay la influencia que tiene la Iglesia hacia el Estado es determinante, por lo menos inferior a décadas pasadas, pero aún constituye un marcador de pautas civiles. Un ejemplo: Un obispo emérito desea presentarse a las elecciones presidenciales de 2008. La Constitución Nacional de 1992 prohíbe a los ministros de la iglesia tal posibilidad; sin embargo, el prelado ya tiene fundador su movimiento político y son legión quienes estarían dispuestos a votarlo.

Ante esta realidad, Jorge Carvajal, durante la entrevista, manifestó que la medida es bastante llamativa y destacó que la misión de los clérigos es salvar la vida, pero la del más allá; a la del presente se dedican los políticos y la sociedad civil.

La conferencia
El encuentro para el que llegó el hermano se realizó en el mismo Congreso Nacional, considero que gracias a la gestión del gran maestro de la obediencia, quien trabaja como legislador en representación de un partido opositor.

La disertación del hermano duró unos 40 minutos, tiempo exacto a mi gusto para este tipo de encuentros y al decir de mi esposa, profana en la materia, en su exposición de demostró la habilidad de Carvajal sobre el tema.

Ayudado de una presentación en Power Point inició su disertación de bien abajo, indicando qué se entiende por laicismo, y a partir de ello fue avanzando mostrando las diferencias con las religiones, aclarando en todo momento que la laicidad no está en contra de ellas sino que las contiene hacia el ámbito personal de cada persona.

Criticó con una opinión educada la debilidad del laicismo en la zona, colocando como ejemplo la situación chilena, unos de los países más avanzados en materia económica en la región, pero rezagado sobre el tema tratado.

A diferencia de sus anteriores presentaciones, Carvajal aseguró que en Latinoamérica por el momento sólo existe un tipo de laicismo, aquel original que lucha por la separación del Estado de la Iglesia. Ante este estadio, aseguró que aún nos encontramos como en el siglo XVIII europeo, en medio de la lucha por la separación civil de la clerical.

A modo de conclusión afirmó que depende de cada uno hacer efectiva la materia legislativa que norma la laicidad de las repúblicas, pues recordó que el Estado estableció separarse de la Iglesia, pero no esta de aquel.

Un público desinformado
Unas cien personas participaron del encuentro. Lastimosamente en el momento de las preguntas, las cuestiones fueron muy básicas y reiterativas de la exposición del hermano, situación que demuestra la falta de formación de algunos hermanos sobre la laicidad.

En su mayoría los presentes fueron masones, varones. Mujeres estuvieron dos: una legisladora y mi esposa. Considero que este tipo de encuentros debería ser propicio para la mayor apertura hacia la sociedad, porque de lo contrario se vuelve una reunión de logia, donde quien más quien menos sabe del tema que se habla.

También se demostró una falta de consideración de los hermanos de las otras obediencias masónicas del Paraguay, actitud que demuestra y pone en evidencia el separatismo que existe en la Masonería paraguaya. Por más que noté más de un rostro que se planteaba qué yo estaba haciendo en su evento, considero que seremos más fuertes si en este tipo de actividades trabajamos en conjunto, dejando de lado los papeles de regularidad.

ILEC Paraguay
Justamente el propósito de la venida del hermano Carvajal fue para instalar y dar marcha al Instituto Laico de Estudios Contemporáneos con sede en Paraguay. Este organismo tiene representación en varios puntos de América del Sur, trabajando en conjunto con la CAL de Bélgica.

Por el momento su sitio web está aun de baja, pero según he conversado con sus directores ILEC Paraguay tiene el propósito de establecerse como el principal referente en la materia ofreciendo este tipo de encuentros, propiciando cursos de capacitación a los partidos políticos y realizando publicaciones, a modo de ir generando conciencia en la ciudadanía.

Estaré expectante ante el desarrollo del instituto pues tiene mucho por ofrecer, pero en su cuadro dirigencial falta mayores personalidades que hablen del tema. Por el momento se encuentra representado por un grupo de hermanos empresarios y políticos, pero me preguntó quién desarrollará los trabajos intelectuales que hacen al caso.

Christian Gadea Saguier
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El laicismo hoy, más vigente y con nuevos desafíos

A comienzos de diciembre estuve de visita en Quito (Ecuador) para participar de un seminario sobre los desafíos del Periodismo digital. En la ocasión aproveche la oportunidad para estrechar mis lazos fraternales con los hermanos del Oriente.

El segundo día de mi provechosa estadía compartí una tenida blanca con los hermanos de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador, quienes me acogieron fraternalmente y me invitaron a participar del lanzamiento del libro “Laicismo Vivo”, cuyo tema se debe esta nota.

La tenida se realizó en el Hotel Milton Colón y para mi sorpresa y agrado me encontré con las hermanas de la Gran Logia Femenina de Ecuador con quienes compartí mis deseos para que la obediencia se habilite en el Paraguay.

El encuentro tuvo todos los elementos para calificarlo de excelente, sobre todo por el coraje, por lo menos en América Latina, de los hermanos, incluido yo, quienes portamos nuestros mandiles en pleno acto público.

La tenida blanca se organizó en conmemoración de un aniversario más de la GLEE y para presentar el libro “Laicismo Vivo”. No escribí sobre el presente con anterioridad pues me encontraba leyendo el libro que gentilmente me obsequió el Past Gran Maestro.

La publicación se encuentra editada por la obediencia citada y pretende resumir los primeros 100 años de Laicismo en el Ecuador (1906-2006) presentando los desafíos que están por venir y los que vivimos actualmente.

Laicismo, una definición
Para los lectores que no saben sobre la materia les comento que el Laicismo o Laicidad constituyó por más de 200 años el concepto fundamental sobre el cual se cimentaron los Estados modernos. Desde la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en 1789, hasta la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y las luchas anticolonialistas de la segunda mitad del siglo XX, la separación del Estado respecto de cualquier creencia religiosa cumplió con el objetivo central de permitir al ciudadano el ejercicio del libre albedrío y de su libertad individual.

Con el transcurso del tiempo el laicismo consiguió que el Estado no auspicie ni promocione creencia religiosa alguna, ya que en esa facultad del fuero interno, del espacio privado, no debe intervenir el poder público, sino más bien garantizar la libertad del culto de las personas.

Más este logro, base de la democracia actual, no es suficiente para superar profundos desequilibrios que acosan a la humanidad de nuestros días; pues hoy nos vemos abocados a luchar por los derechos llamados de segunda y tercera generación: los derechos económicos, ecológicos, la educación, la salubridad, y al uso apropiado del espacio público.

Estas inquietudes conducen a los masones a reflexionar sobre la urgencia de rememorar, revisar , y de ser necesario, actualizar la comprensión del laicismo; no únicamente como el principio jurídico que sustenta la separación de las iglesias y el Estado, sino como el conjunto de las más desarrolladas formas de convivencia social, con la misma fuerza e intensidad de hace 100 años, cuando se lo identificaba con el faro luminoso que nos llevaría hacia mejores días.

En la medida en que el laicismo sirvió para apuntalar el ejercicio de libertad de conciencia, este principio se ha identificado con el más profundo motivo de existencia de la Masonería que fundamenta su práctica filosófica en la necesidad de ser seres humanos libres.

El libro
El libro aborda temas afines al laicismo, tratando de enmarcarlo históricamente en Ecuador y el mundo, desde los más variados puntos de vista, como por ejemplo, desde la democracia, el espacio público, las discriminaciones (en particular de la mujer), los acontecimientos que han conmocionado a la humanidad en los últimos años, la educación, la política como derecho ciudadano, la economía y otros ítems.

El ensayo está escrito por destacados pensadores de Ecuador y de otros países, quienes contribuyen en cada capítulo su palabra ilustrada en el desarrollo de los importantes temas. El libro tiene una presentación descentralizada donde cada tema es único, es decir son pequeños ensayos en un libro de ensayo.

Laicismo Vivo es el inicio de una serie de publicaciones que planificaron realizar en el marco de nuestros ideales de libertad, igualdad y fraternidad, valores que guían nuestra acción. Por ello, según destaca el Gran Maestro en su presentación, buscarán publicar otros temas relacionados fundamentalmente con los derechos humanos, protección y equilibrio ambiental, anticorrupción, siempre con la idea de contribuir a formar mejores personas y mejores ciudadanos.

El laicismo hoy
El laicismo que hoy tenemos que enarbolar no puede ser el mismo que defendieron los precursores. Las condiciones cambiaron, los desafíos son diferentes. La realidad que vivimos es otra muy distinta. Sin duda, la libertad, la igualdad y la fraternidad que anhelaban los revolucionarios de París de fines del siglo XVIII, estaban muy lejanas de lo que nosotros entendemos hoy por libertad, igualdad y fraternidad.

La aproximación ética a aquella realidad se daba a través de concepciones que marcaban la moral de la época. Y esa ya no es la nuestra. Sin embargo, seguimos luchando por la libertad, por la igualdad y la fraternidad. Hoy, la perspectiva del laicismo es mucho más amplia. Y no es porque el valor haya cambiado; fue su contenido, el ámbito de acción el que varió.

El laicismo hoy más que nunca hace honor a su definición contra cualquier tipo de dogmatismo, sea político, social, económico. Pero al mismo tiempo, se define por ganar cada vez mayores espacios para la cultura de los ciudadanos.

La Masonería tiene en el laicismo un puente que permite avizorar respuestas sociales más adecuadas a los requerimientos de la población. Esto es especialmente válido en la actualidad, cuando tenemos que pronunciarnos como individuos, cada uno de nosotros, ante lo que se nos presenta como una propuesta del porvenir. Tenemos que tomar alguna opción frente a los efectos que tiene para el humanismo el desarrollo de la globalización.

Es el laicismo el que nos permite abrigar esperanzas al prepararnos para un caminar que no será fácil, pero que es deber de los masones.

Christian Gadea Saguier
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Crítica a la masonería "regular" ante su posición contra la mujer

Ante todo reciban mis disculpas al no actualizar el blog, pero resulta que estuve la semana pasada en Ecuador participando de un seminario internacional sobre periodismo digital, evento organizado por la Organización de Estados Americanos (OEA).

En la oportunidad estuve trabajando con los hermanos de la Gran Logia Equinoccial del Ecuador. Participé del gran evento del año, la ceremonia de aniversario donde lanzaron un libro sobre el Laicismo en Ecuador, pero esto será tema de otro post.

Durante mi estadía en Quito participé del debate que gira en las listas de masonería que se autoproclaman "regulares". El tema de la mujer surgió debido al mail enviado por un hermano paraguayo a quien reconozco y estimo. En su post habló de las bondades de las mujeres masonas y por ello fue duramente fustigado.

Particularmente estoy afiliado a una obediencia "regular" pero no por ello dejo de compartir mi interés por promover una masonería femenina y mixta. En este estado hay diversas aproximaciones al papel de la mujer con relación a la masonería.

La respuesta de la masonería "regular", según el moderador de la lista "masonería" en Yahoo, es la que determina que la mujer es la compañera del masón-hombre, y como tal tiene el deber de apoyarlo; con dicha finalidad se han creado diversas instituciones como las Estrellas del Oriente o Eastern Star, la que permite que las damas se reúnan, dirigidas por una Matrona, y apoyadas por dos Patrones, los que generalmente son dos Past Master o Ex-Venerables, como se les denomina en algunos Orientes. En dicha institución las damas tienen su propio ritual, su propia denominación y oficiales, todos los cargos tienen una finalidad, la de mejorar su función dentro de la familia, en la sociedad y en su importante papel de educadora de sus hijos, buscando la fraternidad entre ellas y al mejorarse, también mejorar todo su ámbito personal y de relaciones a todos los niveles.

El moderador agrega que para las jóvenes existen las "Rainbow Girls" o "Niñas del Arco iris", membresía de 13 a 21 anos, el cual tiene también su propio ritual y organización, puliendo el carácter y mejorando su actitud ante lo que les rodea, comparable a la Orden "De Molay" existente entre los jóvenes. Fuera de este contexto existen algunas otras Órdenes estrictamente femeninas que han sido aprobadas y probadas por la masoneria "regular", concluye el hermano radicado en Miami.

"La decisión del hermano B.S.M. tiene un camino muy claro, o se alinea dentro de la masonería regular y acoge sus principios o terminara a corto o largo plazo siendo expulsado de y acogido en la masonería irregular”. Esta amenaza la hicieron llegar al hermano. Vaya amplitud de pensamiento, parecen el Vaticano, pues si no estás con ellos, estás en contra, vamos.

Claro, hay que entender que el tema de la prohibición de la mujer en la masonería "regular" es una regla inglesa, pero veremos que la realidad no es tal en la mayoría del mundo. Algunos hermanos que participaron del debate consideran que la actitud de quienes promovemos a la mujer atenta contra la masonería, pero que dogmática posición.

Es claro que en la masonería autodenominada "regular" todo hermano tiene como deber luego de su juramento, no asistir a una logia irregular (Logias femeninas y mixtas). Las mujeres según un hermano de la lista, reciben con amor el sublime mensaje que sus esposos los masones aprenden cada día en sus talleres y ellas ayudan a transmitírselo primero a los hijos y luego lo van regando a largo del camino por venir. La pregunta que queda pendiente es por qué ella, la mujer, no puede adquirir de primera fuente los conocimientos masónicos.

Yo entiendo diferente el caso. Considero que la mujer debe tener igual participación en los trabajos masónicos, ya sea desde una logia femenina o una mixta, da igual, acaso no todos somos seres humanos e iguales. Aquellos que argumentan que es una tema de "energía" van contra la misma naturaleza, pues hasta el momento la vida solo de da por medio de la unión de la mujer y el hombre.

¡Hermanas sean bienvenidas a la masonería!


Christian Gadea Saguier
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