Siete cuestionamientos masónicos

Mucho se habla y escucha acerca de la Masonería, pero poco y casi nada se sabe sobre su desempeño actual. Generalmente cuando se aborda el tema masónico se lo enfoca desde la historia, pero ¿qué ocurre hoy con los masones; cómo han logrado sortear el paso del tiempo?

A estas preguntas responde Alain Bauer, antiguo Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, quein hapublicado en 2005 un libro (Le Crépuscule des frères:La fin de la Franc-Maçonnerie?) tan provocador como incitador, zarandeando la buena conciencia y la autosatisfacción en la incurre con cierta frecuencia la Masonería institucional.

No todo el discurso del libro tiene el mismo valor, muchas de sus propuestas ya han sido aceptadas en el seno de la Masonería. Seguramente sus conclusiones son controvertibles pero sus preguntas son de la mayor pertinencia y me he permitido traducirlas y proponerlas para su análisis y contestación entre los masones, abriendo el debate también a aquellos y aquellas que simpaticen con los "filósofos del mandil":

1.- ¿Para qué sirve hoy la masonería?

2.- ¿Cual es hoy el vector cultural susceptible de remplazar ladinámica de la Ilustración que era la propia de la masonería hace tressiglos, o la dinámica republicana y laica que era la propia de hacecien años?

3.- ¿Quien puede todavía comprender la pertinencia del "decorum"estético y ritual de la masonería, elaborado en un tiempo en el quelas referencias simbólicas y morales a los misterios antiguos o a lashistorias de la Biblia tenían un sentido para todos, hoy en nuestromundo actual completamente "desencantado" ?

4.- Cómo puede la masonería todavía encontrar su lugar en lastrincheras abandonadas del debate intelectual: demasiado racionalistapara la modo del "tout psy" del New Age, demasiado grupal cuando loque triunfa es el desarrollo personal y el individualismo, o inclusodemasiado cívica en una época del fin de la política?

5.- ¿Cómo admitir que a pesar de sus principios y fines declarados, lamasonería se ha convertido en muchos casos en una asociación debuscadores de "información privilegiada" enel sentido bursátil del término, como lo han demostrado algunosescándalos en Francia, y que por otro lado no es para una gran partede la opinión pública sino una simple red de ayuda mutua?

6.- ¿Por qué es la masonería incapaz de unirse en lo esencial -manteniendo una guerra larvada entre las Obediencias, absurda ycontraproducente - reformar su sociología cada vez más rancia -fundamentalmente arreglando de una manera digna la cuestión del lugarde la mujer en su seno -,y renovar su discurso en aquellos temas quesigue abordando como en el siglo XIX, como por ejemplo la laicidad?

7.- ¿Pero sobre todo por qué la masonería no ha aportado una respuestaoriginal y convincente al retorno de lo religioso - frente al cualsimplemente ha fracasado - y más fundamentalmente todavía por qué noproduce ella nada de valor intelectual con su propio sello desde hacetiempo?

El desenlace de Hiram

El pasado martes el canal The History Channel emitió un programa sobre la Masonería en el que aludía a la Leyenda de Hiram. El programa en sí era bien básico para el iniciado, pero interesante para aquellos ajenos a la tradición masónica.

Por ello, y en honor al esclarecimiento del tema, más allá de los oscuros misterios, publico esta nota sobre la Leyenda del Grado, realizando un énfasis en su interpretación psicológica y cosmológica.

Además adjunto un video realizado por el Gran Oriente de Italia referente al mismo tema. La leyenda, para entenderla en su totalidad hay que vivirla más allá de la experiencia literaria, pues al fin la masonería no es más un modo de encarar el camino hacia el progreso de la humanidad.

Los que asesinaron al maestro Hiram están personificados en la Mentira, la Ignorancia y la Ambición. La Mentira atacó primero y le pegó un golpe, símbolo de un velo que cubrió la cabeza y lo hizo desconocido.

La Ignorancia asestó el segundo golpe, guiada por la mentira, se encargó de impartir imposturas. La Mentira y la Ignorancia eran audaces y sus triunfos fueron rápidos.

La Ambición, que había dirigido la trama, viendo la credulidad y la debilidad de los demás obreros se dijo así mismo, todo va bien, pronto ocuparé el lugar del maestro.

La causa de nuestro acerbo duelo es la contemplación de la mentira, la ignorancia y la ambición como elementos que amargan y matan la vida. Ellos alejan al hombre de los manantiales de regeneración y de fuerza que la naturaleza abre a todas las aspiraciones, como la madre derrama sus pechos en la boca sedienta del hijo, después que lo ha formado y nutrido en su sangre.

De la vida universal venimos y a la vida universal volveremos, y en este tránsito sólo estos malos hábitos nos apartan de las ondas claras y serenas del bienestar. Este es el sentido que resplandece en la leyenda simbólica del grado.

Unidos los tres asesinos en torno al cadáver de la inocente víctima y al contemplar ensangrentado y lívido el rostro de aquel maestro tan bueno, puesto que era tan justo y laborioso, sintieron alzarse desde el abismo de su ser al no contar con la palabra que buscaban.

Creyendo ocultar el homicidios, resuelven conducir el cuerpo a un pié de una montaña, donde lo entierran y, aturdidos clavan en la fosa una rama de acacia para que no reconocieran que la tierra había sido removida.

Luego fueron a ocultarse en una profunda cueva, vana precaución, porque llevaban consigo sus propias conciencias horrorizadas, pues pretender que la razón no acuse al culpable es como impedir que la semilla no germine, que el árbol no dé fruto.

Así aparece la aurora del día siguiente, convocando a los obreros al trabajo. Y cual será la sorpresa y turbación al no encontrar en el templo al querido Maestro, siempre el primero en concurrir, como siempre el último en retirarse al descanso. Lo buscan ansiosos, lo llaman con una congoja creciente. El Maestro Hiram no aparece ni responde. Donde el día anterior repercutían las alegres notas del trabajo, ahora todo yace envuelto en silenciosa tristeza de desolación. Se hace imposible trabajar en el desorden y la ignorancia. Hiram representaba la verdad que alumbra, la razón que guía y en la verdad inspirada.

Roto el acuerdo armonioso de la fraternidad, de la disciplina, no estimula, ni puede hacer fecundo el trabajo.

Siete días transcurrieron en las más punzante zozobra; presa Salomón de la misma pena, y participando de las sospechas del crimen, que también comenzaban a asaltar a los obreros, nombró en grupos de a tres, una comisión de nueve maestros de completa confianza para que averiguaran el destino del inconsolablemente llorado Hiram.

Entretanto, aprovechándose de la confusión que sobrevino al taller y en el principio de extraviar las sospechas, volvieron los tres Compañeros asesinos al templo y se mezclaron con los otros.

Así la mentira, la ignorancia y la ambición, se presentaron para consolar y dirigir a los mismos a quienes habían sumido en el llanto y hasta imaginándose por el momento asegurada la impunidad, continuaron sus planes ambiciosos. Propusieron glorificar al Maestro levantándole altares para que le tributasen culto los hombres.

Muchos se dejaron seducir, pero los prevenidos no entraron en el juego. La anarquía se produjo, rota la cadena de unión, que era la fuerza de aquella sencilla y sincera familia, los buenos quedaron a merced de los malvados, sirviéndoles de instrumentos inconscientes contra su propia causa y propósitos.

Felizmente, la vegetación de la mentira y del error es efímera: crece a veces, rápida y avasalladora, pero su savia es débil y enfermiza, se agota al fin; mientras que la vegetación de la verdad y la justicia, aunque lenta, es indestructible. Inútiles fueron ya las intrigas, las persecuciones, todas las violencias y recursos a que apelaron aquellos traidores, que bajo la careta de leales discípulos del Maestro buscaron fundar su despotismo personal.

De los nueve comisionados por Salomón, todos pagaron con la vida la lealtad y su denuedo, pero eran remplazados por otros igualmente animosos y convencidos de que sus esfuerzos no serían inútiles.



La era de la Luz
Así se presenta la Leyenda de Hiram en cada ceremonia de exaltación a la maestría. Como podemos comprender el doloroso drama del Maestro Hiram personifica el prototipo justo que triunfa sobre la muerte y la corrupción, la renovación de la vida individual más allá de la muerte aparente.

El personaje de Hiram se presta a interpretaciones lo suficientemente amplias como la alegoría de los fenómenos de la naturaleza cósmica, gobernados por sus leyes de vida y de muerte en sus transformaciones periódicas. Esto es, tratándose de sociedades, por leyes de armonía y desorden, de composición y descompocisión, de progresos y regresiones atávicas, así es sobre todo un símbolo moral.

Es el hombre de bien perseguido, el pensador vilipendiado, el inventor despreciado. Es Job en su féretro; Prometeo en su roca; De Molay en su hoguera; son los filósofos y herejes sacrificados por los esbirros de la Inquicisión; los intelectuales arrojados al exilio por pensar diferente. Es todo aquel que sufre por una causa justa; todo libertador que sucumbe por la humanidad.

No obstante, Hiram no es sólo el justo, sino también la justicia. Es la libertad violada. Es la civilización amenazada por la invasión. Es la cultura intelectual y moral de un pueblo minado por la superstición y el fanatismo. Es la idea de progreso, bajo todas sus formas, contenida tanto por los sofismas como por las persecuciones.

Pero la libertad y la justicia, la civilización y el progreso son fuerzas indestructibles que, como Hiram, pueden sufrir un eclipse momentáneo, pero que, al igual que los Hijos de la Luz, persisten y viven bajo la rama de acacia hasta que amanezca el día en que la humanidad toda desee romper las cadenas de la mentira, la ignorancia y la ambición que mantienen en vilo el progreso de la humanidad. A pesar del ritmo, de las detenciones y retrocesos, la evolución marcha hacia un porvenir mejor.

© Christian Gadea Saguier

Dante y las sociedades iniciáticas

El autor de "La divina comedia", tuvo fuertes vinculaciones con organizaciones masónicas que signaron su obra, según rastrea el ensayista René Guénon (1886-1951) en "El esoterismo de Dante", un ensayo recién reeeditado que explora el costado esotérico de la obra del célebre escritor italiano.

Dante fue, sin duda, algo muy distinto al genio literario que tanta admiración despierta, y es evidente que muchas cosas -por no decir muchos tesoros- quedan todavía por descubrir en lo que Guénon ha llamado con razón "el testamento espiritual de la Edad Media".

El ensayista parte de la figura del autor de "La divina comedia" para señalar que durante el período medieval existieron organizaciones cuyo carácter era iniciático y no religioso.

Esta tradición estuvo íntimamente relacionada con el desarrollo de las Ordenes de Caballería -principalmente con la Orden del Temple-, los verdaderos depositarios del esoterismo cristiano, cuya fundación estaba ligada a la gesta de las cruzadas, donde se practicaban activos intercambios intelectuales entre Oriente y Occidente.

"El esoterismo es verdaderamente, en relación al esoterismo religioso, lo que el espíritu es en relación al cuerpo, si bien cuando una religión ha perdido todo punto de contacto con el esoterismo, no queda allí más que "letra muerta" y formalismo incomprendido" , señala Guénon.

Tal como explica el autor en "El esoterismo de Dante", que acaba de ser reeditado por el sello Paidós, durante toda la Edad Media existió una tradición iniciática de características puramente occidentales, la Tradición Hermética, que pudo recoger y sintetizar en su seno toda esta simbología esotérica y universal propia de Occidente, y que ha estado presente en sus símbolos, ritos y mitos.

El verdadero esoterismo, dice Guénon en su libro, "es algo muy diferente a cualquier característica de una religión externa y si presenta algún tipo de relación con esta, no puede ser sino mediante una consideración que supone a las formas religiosas como un modo de expresión simbólico".

Este aspecto, aparentemente, fue incomprendido por los comentaristas de la obra de Dante, que por eso se atrevieron a llamarlo hereje, lo cual demuestra que lo interpretaban todo desde un punto de vista exterior, aunque como dice el autor "el esoterismo cabal debe situarse por tanto más allá de las oposiciones que se afirman en los movimientos exteriores que convulsionan el mundo profano".

En "El esoterismo de Dante", libro tan breve como suculento, Guénon corrige los errores de quienes no habían hecho sino entrever el sentido profundo de la obra de Dante y, a la vez, proporciona una explicación enteramente nueva de múltiples puntos que los exegetas del autor de "La divina comedia" jamás habían podido resolver de forma satisfactoria.

Dante, según explica Guénon, fue el más célebre "iniciado" de la Edad Media. Y como gran adversario del papado parece haber desempeñado un gran papel en las sociedades secretas de aquel entonces: era, en particular, uno de los jefes de la Fede Santa, Orden Tercera de filiación templaria.

Además, se convirtió en portavoz de dicho esoterismo en "La divina comedia", que el ensayista describe como "una alegoría metafísico-esoté rica, que vela y expone al mismo tiempo las fases sucesivas por las cuales pasa la conciencia del iniciado para alcanzar la inmortalidad" .

Guénon utiliza como "punto de apoyo" para su estudio a algunos de los múltiples comentaristas de "La divina comedia" y a aquellos pocos que de alguna manera entrevieron en ella un carácter esotérico, pero que debido a "los prejuicios que los acosan sin remedio", tal como dice el autor, y dado el alcance iniciático de la mism, cometieron graves errores de apreciación en cuanto a su verdadera naturaleza, no pudiendo sobrepasar el aspecto ritualista, formal, o exterior que oculta la verdad.

Finalmente, en referencia a "La divina comedia", y a lo que Dante dice de la misma en este verso del Infierno, afirma "la existencia de un sentido oculto en esta obra de carácter doctrinario, cuyo significado exterior y aparente no es sino un velo que debe ser descubierto por aquellos que son capaces de captarlo".

© Christian Gadea Saguier

El camino energético de la iniciación

En esta nota les presento una visión oriental sobre el camino de la energía, a modo de establecer una armonía en la vida. Esa armonía es tan débil que si no se la cultiva día a día, se dirige hacia el caos, lugar del lado oscuro del universo.

Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra por la boca, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía.


Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de tí todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.

Si no tienes nada bueno, verdadero y útil, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía.

El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.

Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracasos. Así podemos observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra habladuría interna.

Aprende a ser como el universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, siendo como un espejo sin emociones aprendemos a hablar de otra manera.

Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el Tao.

No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar consciencia profundamente de la situación te vas a crear complicaciones.

La gente no tiene confianza en aquellos que dicen sí muy fácilmente porque saben que ese famoso sí no es sólido y le falta valor.

Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en tí mismo y la sabiduría.

Si realmente hay algo que no sabes o que no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace ver que sabe.

Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resulto de tí mismo. Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida.

Ocúpate de tí mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión.

Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz. Tu silencio interno te vuelve impasible.

Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo.

Practica el arte de no hablar. Toma un día a la semana para abstenerte de hablar. O por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal. Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el Tao.

Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio.

Gracias a esta fuerza atraerás hacia tí todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya.

El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.

Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros.

Conviértete en tu propio maestro e ilumina al mundo con tus ejemplos y actitudes.

© Christian Gadea Saguier

¿Cómo es una Tenida masónica?

Los masones se reúnen al menos una vez al mes en el Templo de Logia para realizar los trabajos masónicos. Las sesiones de trabajo que se llevan a cabo dentro del marco ritual se denominan Tenidas.

Una Tenida puede desarrollarse en cualquiera de los grados masónicos que confiere la Logia y su Orden del día puede incluir las pruebas de la Iniciación de un profano, la ceremonia de pase de grado de un masón, la lectura de trabajos intelectuales, los debates sobre temas masónicos o sociales estudiados por la logia, debates sobre temas administrativos, resoluciones y votaciones.

Los trabajos son siempre desarrollados dentro del marco del ritual masónico que establece el siguiente orden:
- Apertura ritual de la logia.
- Lectura y adopción del acta de la sesión anterior.
- Introducción de visitantes.
- Comunicados de la Obediencia y correspondencia.
- Puntos puestos al Orden del Día.
- Cuestiones diversas.
- Proposiciones y solidaridad masónica.
- Cierre ritual de la logia.

Además de este tipo, existen las Tenidas y reuniones especiales que pueden adoptar la siguientes formas:

Para ilustrar todo lo dicho, facilito a continuación la conexión a un video grabado realizado por el canal 5 de la Televisión Francesa, con la autorización excepcional del Gran Oriente de Francia, publicado en YouTube, en el que se muestran algunas escenas correspondientes a los trabajos masónicos de distintas Logias del Gran Oriente de Francia.

Dado que se encuentra en lengua francesa, incluimos en esta nota algunas explicaciones respecto a lo que puede visualizarse en él.

PRIMERA ESCENA (Tenida en grado de Aprendiz)
Apertura de los trabajos: El Venerable Maestro, presidente de la Logia, realiza la apertura de los trabajos siguiendo la fórmula ritual. En el momento de la escena recuerda los principios capitales de la Orden contenidos en el artículo primero de la Constitución:

"La Francmasonería, institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva, tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad; trabaja por el mejoramiento material y moral, y el perfeccionamiento intelectual y social de la humanidad.

Tiene por principios la tolerancia mutua, el respecto a los otros y a sí mismo, la libertad absoluta de conciencia.Tienen por divisa: Libertad, Igualdad, Fraternidad"

El uso de la palabra: El Primer Vigilante, Maestro Masón encargado de velar por la instrucción de los Compañeros masones y del orden de la Columna del Mediodía, comunica al Venerable Maestro que un obrero de su columna solicita la palabra. Una vez que el Venerable Maestro la concede por el mismo conducto, el hermano masón -en este caso se trata de un Maestro- puesto en pie y al Orden, hace un uso absolutamente libre de la palabra.

El debate puede entonces continuar con la petición de la palabra por parte de otros hermanos de una y otra columna. En todo caso, cuando un masón toma la palabra en la Logia, el resto de los asistentes permanecen en absoluto silencio y atención.

SEGUNDA ESCENA (Tenida Blanca Cerrada)
Recepción: El Maestro de Ceremonias, encargado de ordenar el protocolo durante la Tenida, acude a la puerta del Templo para recibir al ex ministro de cultura francés Jack Lang quien espera en el atrio del Templo acompañado de otro Venerable Maestro.

En la Tenida puede verse la presencia de varias hermanas masonas de las Obediencias mixtas y femeninas reconocidas por le Gran Oriente de Francia.

Debate: El ex-ministro es saludado por los Oficiales de la Logia e invitado a tomar la palabra sobre el tema de la conferencia: "la problemática de la democracia". A continuación, la palabra circula y diversas hermanas y hermanos exponen sus preguntas al invitado.

Los temas tratados suelen referirse a problemáticas relacionadas con la democracia, la laicidad, la ecología, la protección social, etc. El resultado de este trabajo en Logia puede ser la elaboración de un documento de conclusiones que a propuesta de la Logia podría configurar una posición de la Obediencia si es aprobado por el Convento siguiente.

El Convento o Asamblea General es el órgano que ejerce el poder constitutivo y legislativo en el Gran Oriente de Francia. Se reúne una vez al año, durante tres días. Todas las Logias de la Obediencia están representadas en él a través de un delegado y por un voto.

TERCERA ESCENA (Convento)
Entrada al Convento: Los hermanos acceden al espacio habilitado, en el Estadio de Francia (Saint Denis), para realizar las sesiones del Convento 2003/2004, celebrado en septiembre de 2004.

Antiguamente el Convento se celebraba siempre en la sede del Gran Oriente de Francia, en el 16 de la rue Cadet, de París. El crecimiento de la Obediencia con más de 1.000 logias representadas hace necesario establecer circunstancialmente un Templo Masónico (las sesiones se realizan según el rito en el grado de Maestro Masón) en lugares profanos.

En las imágenes pueden observarse las pantallas gigantes que decoran la "Logia" a través de las cuales los delegados siguen el transcurso de los debates y los resultados de las diversas votaciones electrónicas.

Con collares de color amarillo, pueden verse a los Consejeros de la Orden, quienes elegidos en el Convento ejercen el poder ejecutivo de la Obediencia. El Consejo de la Orden, formado por 35 Consejeros elegidos por tres años, representan a todas las Regiones (17) de la Obediencia.

Reunión del Consejo de la Orden: El Consejo de la Orden, reunido en la sede central del Gran Oriente de Francia se dispone a iniciar una de sus sesiones de trabajo. Presidido por el Gran Maestro, que lleva también el título de Presidente del Consejo de la Orden se reúne al menos una vez al mes, para velar por la ejecución de las leyes masónicas, de las decisiones del Convento, de la Justicia Masónica y de la Comisión Nacional de la Solidaridad Masónica.

Esta actitud demuestra que la Masonería no tiene nada para esconder y sentirse temerosa de sus obras; por el contrario, la Orden tiene mucho más para sentirse orgullosa y para ofrecer a las sociedades.

© Christian Gadea Saguier