La igualdad masónica, ¿es sólo cuestión de hombres?

¿Cómo un masón que practica los valores sociales más nobles, miembro de una escuela iniciática que trabaja por el perfeccionamiento de la humanidad, casado o que algún día lo será, hoy por hoy podría decir a su esposa "tu condición de mujer no te da el derecho de hacer esto " o "por ser mujer no puedes comprender esto"?

Hoy podemos ver a la mujer en todas las instituciones sociales y en todas las actividades. Participa en la construcción de la sociedad en tanto que monarca, jefa de estado, miembro del ejército, masona, carpintera, artista, química, médica, astrónoma, geómetra, astronauta, filósofa, abogada, política, juez. Resultaría superfluo continuar la lista para mostrar que la mujer participa en todas las actividades del quehacer humano.

Hablando de ella, no se puede hacer referencia, como hace 300 años, al "sexo débil"; se ha hecho valer a través de las épocas, los pueblos y las culturas, y ha contribuido junto con el hombre, a construir las civilizaciones.

La Orden mixta
Hay autores que afirman que desde 1740 se han recibido a las mujeres, no en verdaderas logias, sino en lugares que se les asemejaban. Estas logias "de adopción", sostenidas por logias masculinas, operaban bajo los auspicios de la Gran Logia de Francia y recibían a las esposas o parientes de hermanos.

Al paso del tiempo, estas Logias de Adopción evolucionaron junto con la Masonería francesa, empezando a construir y andar un camino propio, libre de los lazos con que tenía en los siglos XVIII y XIX.

A fines del Siglo XIX ciertos masones, entre ellos George Martin, miembro de la logia Masculina "Libres Pensadores” de Pecq, cerca de París, indignados de que un movimiento de vanguardia de la humanidad como la Masonería pueda seguir excluyendo a las mujeres de sus rangos, presenta a su logia como candidata a iniciación a Maria Deraismes (1828-1894), siendo recibida Aprendiz en 1882. En reacción, la logia mencionada, es declara como "Taller en Sueños" y la iniciación de Maria Deraismes como nula.

Poco tiempo después, George Martin se separa de su Logia y Obediencia para fundar en 1893 la Gran Logia Simbólica Escocesa Mixta de Francia El Derecho Humano, donde Maria Deraismes convertida en Venerable, iniciará a 15 mujeres.

La Gran Logia Mixta se irá convirtiendo en obediencia masónica, hasta que en 1899 se constituye como "Orden Masónica Mixta Internacional - El Derecho Humano".

La Orden femenina
Ya en el siglo XX la Logia "Libre Examen" levanta columnas. Al término de la segunda guerra mundial, la Gran Logia de Francia impulsa la autonomía de las todavía denominadas "Logias de Adopción" y en 1945 se funda la "Gran Logia Femenina de Francia", integrada exclusivamente por mujeres y donde los hermanos son admitidos como visitantes.

Los progresistas
Los esfuerzos de quienes han osado han derivado en la fundación de logias en Inglaterra, Francia, Bélgica, Italia, Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Chile, México, Costa de Marfil, Camerún, Israel, Paraguay y muchas otras partes del mundo donde la Masonería existe.

El Gran Oriente de Francia, más cerca del espíritu progresista y racional de George Martin, ha mantenido siempre relaciones fraternales con la orden El Derecho Humano y recibe mujeres en sus trabajos.

En Londres, se pueden encontrar logias mixtas que trabajan bajo los auspicios del "Ancient Masonic Order of Men and Women" e incluso el Rito de Emulación en su disidencia admite mujeres.

Ya sea en Bélgica, en Italia en Suiza, en Turquía y en todos lados donde la masonería existe, las Obediencias femeninas y mixtas se encuentran en pleno desarrollo.

Todo este contexto histórico ha alimentado desde hace tiempo las meditaciones, reflexiones, debates, discursos, trabajos y hoy existen solicitudes de Hermanos para trabajar en la obediencia mixta.

Explicar esta decisión a todos aquellos que creen saber todo sobre el tema es fútil. Solo digamos que afortunadamente en la actualidad, la organización sigue trabajando con Igualdad y Libertad.

Por su naturaleza, el ser humano evoluciona de manera continua pero también por lo mismo se opone al cambio. Qué contradicción!

Enemigas de la igualdad
La inseguridad, la debilidad y el miedo a los que el masón combate en la serenidad de los templos, son los mismos que lo subyugan y el impiden comprender que la participación de la mujer en la Masonería es producto de la condición humana de nuestro tiempo.

Interrogación final
¿Por qué no preguntar al renovador Teófilo Desaguliers, Doctor en Derecho, o al Pastor James Anderson, ministro de la iglesia presbiteriana, a fuerza de coraje y de nobleza, su opinión respecto de temas actuales como la Carta Universal de los Derechos Humanos, que enriquece en la actualidad las Constituciones de nuestros países y su relación con la participación de las mujeres como masonas en logias femeninas o mixtas?

Christian Gadea Saguier

Los masones ante el hombre light

En los últimos años ha surgido un nuevo tipo de humano en la sociedad occidental: El hombre light, del que Enrique Rojas ha hecho todo un libro (El hombre light, 1992). Hacia 1998, cuando me encontraba estudiando Psicología en la Universidad de Buenos Aires descubrí este libro que me sirve de base para escribir esta nota.

El hombre light es un ser humano hedonista y materialista cuya única meta en la vida consiste en alcanzar el “éxito”; un ser al que sólo le interesa el dinero y el consumo. En definitiva, un ser humano infeliz e inseguro, vulnerable e indiferente por saturación, que hace de la permisividad su nuevo código ético y que va desde la tolerancia ilimitada a la revolución sin finalidad.

Este libro me vino al recuerdo luego de un fin de semana de arduo trabajo con mis hermanos. Aumentamos de grado a algunos el sábado y realizamos una iniciación el domingo. Estas largas e iluminadoras jornadas masónicas produjeron en mí dos sensaciones; por un lado, la esperanza de ver a seres humanos que desean progresar a pesar de las adversidades y por otro, la banal existencia de parte de una sociedad civil anquilosada en la ignorancia y el vivir fácil.

El hombre light es un ser humano bien informado, pero con escasa educación humana, muy entregado al pragmatismo, por una parte, y a bastantes tópicos, por otra. Todo le interesa, pero a nivel superficial; no es capaz de hacer la síntesis de aquello que percibe, y en consecuencia, se ha ido convirtiendo en un sujeto trivial, ligero, frívolo, que acepta todo, pero que carece de unos criterios sólidos en su conducta. Todo en él se torna etéreo, leve, volátil, banal, permisivo.

Y así nos encontramos con un buen profesional en su tema, que conoce bien la tarea que tiene entre manos, pero que fuera de ese contexto va a la deriva, sin ideas claras, atrapado en un mundo lleno de información, que le distrae de lo importante, pero que poco a poco le convierte en un hombre superficial, indiferente, permisivo, en el que anida un gran vacío moral caracterizado por:

a) El materialismo: hace que un individuo tengo cierto reconocimiento social por el único hecho de ganar mucho dinero
b) El hedonismo: pasarlo bien a costa de lo que sea es el nuevo código de comportamiento, lo que apunta hacia la muerte de los ideales, el vacío de sentido y la búsqueda de una serie de sensaciones cada vez más nuevas y excitantes.
c) La permisividad: arrasa los mejores propósitos e ideales
d) Una revolución sin finalidad y sin programa: la ética permisiva sustituye a la moral la cual engendra un desconcierto generalizado.
e) El relativismo: todo es relativo, con lo que se cae en la absolutización de lo relativo; brotan así unas reglas presididas por la subjetividad.
f) El consumismo: representa la fórmula posmoderna de la libertad

Así las grandes transformaciones sufridas por la sociedad en los últimos años son, al principio, contempladas con sorpresa, luego con una progresiva indiferencia o, en otros casos, como la necesidad de aceptar lo inevitable

Recuperar el humanismo
Ante esta problemática los masones no podemos estar ajenos, pues si pretendemos el progreso de la humanidad, hay que hacer notar que el camino anteriormente descrito no llevaría la progreso humano sino a una vida sin valores morales.

Al hablar de valores morales no me estoy refiriendo a una vuelta de las confesiones religiosas, que de hecho luego del 11-S han resurgido con más fuerza. Considero que los masones podemos dar el ejemplo a estos seres humanos iluminándoles el camino hacia una ética laica donde prime la construcción de uno mismo para transformarse en un mejor ser humano.

La construcción de uno mismo se inicia con la conquista de la voluntad. Ella es la piedra angular del éxito en la vida y uno de los más excelentes rasgos de la personalidad: hace al hombre valioso y le permite lograr sus objetivos. Pero la voluntad necesita ser educada; no se alcanza porque sí, sino tras luchar por cosas pequeñas, una y otra vez.

La mejor manera de fortalecerla es a través del orden, la constancia y la disciplina, con alegría. Las dos notas que la potencian son la motivación y la ilusión. Una persona que la posee llega en la vida más lejos que una persona inteligente, porque consigue lo que se propone.

En el mismo acto de la conquista de la voluntad, el ser humano debe educarse en las buenas maneras, en aquellos conocimientos que le permitirán tener acceso a un nuevo estado de conciencia. A diferencia del hombre light que se mantiene informado, el hombre que propone la Masonería es un ser humano que conoce y se conoce, trabajo que se inicia en la propia introspección para identificar y delimitar el campo a trabajar.

Así la voluntad y la inteligencia están identificadas en la Masonería con el Mazo y el Cincel, herramientas que los albañiles de la Edad Media utilizaban en la construcción de las Catedrales. Hoy esa construcción se proyecta al hombre mismo para consolidar su espíritu y trascender en la sociedad.

La conquista de la voluntad nos llevará al siguiente trecho de la vida, a cuestionarse sobre uno mismo y el papel que desempeña en la sociedad. De la misma manera que en el primer paso se utilizó el Mazo y el Cincel para representar la voluntad y la inteligencia, este segundo paso irá acompañado por otras herramientas que complementarán su capacidad.

Pero antes de continuar es preciso amable lector reflexionar sobre estas dos primeras, que al fin y al cabo nos acompañan durante toda la vida, el Mazo y el Cincel, las herramientas que devastarán al hombre light y le prepararán para ocupar un lugar significativo en la sociedad global

El ejemplo
Los maestros masones nos encontramos comprometidos en una lucha frontal contra la ignorancia, la ambición y el fanatismo, estados que conducen a la humanidad hacia todo lo que representa el hombre light.

En el mismo momento en que uno puede iniciar el trabajo con el Mazo y el Cincel, también puede observar los trazos de arquitectura realizados por los maestros masones a modo que le sirvan de ejemplo en la construcción de su vida.

Constituirse en ejemplos de vida es la mejor forma en que los masones pueden transformar sus contextos sociales, pues en la humanidad no hay nada más fuerte que la inspiración y si ella puede conducir hacia algo mejor, es ahí donde debe estar el maestro, porque por más grandilocuentes que sean los discursos, si no se sostiene lo que se practica al final todo cae.
Por ello considero que nosotros debemos combatir al hombre ligth desde el ejemplo, desde la manera de encarar la vida, para que la gente tome conciencia de que el camino de lo fácil no siempre conduce a estados de felicidad.

A parte del ejemplo, cada maestro debe establecer tareas concretas que ayuden a su contexto a liberarse de esta tendencia light que hace del ser humano un objeto de consumo, no habiendo ninguna diferencia entre aquel y una batería.

Christian Gadea Saguier

Un libro que devela el lugar de la mujer en la Masonería

"Las mujeres no han sido tan ajenas a la historia de la masonería a lo largo de los siglos como se ha pensado a menudo". Así lo manifestó en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA María José Lacalzada durante la presentación del libro "La Masonería, Leyenda, historia y mito", del que es coautora.

El libro, editado por la Fundación Marie Deraismes, permite conocer la evolución de la Masonería a lo largo de la historia, su presencia en España y su vocación de futuro. María José Lacalzada de Mateo realizó sus estudios doctorales en Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza en 1991 con una tesis sobre Concepción Arenal que se publicó en 1994 con el título "Mentalidad y proyección social de Concepción Arenal".

En su exposición hizo hincapié en el concepto de igualdad preconizado por la Masonería, "lo que la convierte en una organización progresista y fraternal", indicó. Manifestó que las mujeres en la Edad Media no estaban tan alejadas de los trabajos de la logia. "De hecho, al quedar viudas de un maestro masón seguían perteneciendo a ella", comentó.

En la presentación también estuvo presente Pedro José Vila Santos, perteneciente a misma Fundación. Esta entidad lleva el nombre de una mujer francesa nacida en París el 17 de agosto de 1928 que desde temprana edad y siguiendo la tradición de la familia Deraismes, convirtió su casa en punto de reunión y en cita literaria y artística frecuentada por republicanos. A partir de 1865 se lanzó a la lucha feminista y después de publicar varios artículos en el "Nain Jaune" y en el "Grand Journal" se hizo notar por su talento de polemista al reivindicar la emancipación de las mujeres.

María José Lacalzada destacó las aportaciones de Marie Deraismes, a quien en 1882 se le abrieron las puertas de la Masonería en París. "Eso no fue un paso aislado", señaló. Otro de los momentos claves, a juicio de la autora, fue la fundación de la masonería mixta en la capital francesa, a partir de la creación de «"El Derecho Humano", en 1893.

Esta es la cronica que hace una periodista española, en el diario La Nueva España, sobre el lanzamiento del libro que se muestra en la imagen.

He leido el material y me ha llamado la atención algunos datos puntillosos que muestran el rigor investigativo de los autores. Considero que el libro está dirigido al público en general, pues desde la misma tapa se obvia la corriente masónica de sus autores

Es un libro muy recomendado para los hermanos de la corrientes autodenomida "regular" pues presenta numerosos y válidos argumentos que hechan por tierra el dogma social que prohíbe a las mujeres iniciarse en la Fraternidad y expone una Masonería liberal y progresista, comprometida con la sociedad global.

Estamos ante un libro que presenta novedades, pero que como la gran mayoría de libros que tocan el tema de la historia masónica, en ciertas páginas resulta repetitivo.

Lo cierto es que la Fundación Deraismes pone el listón muy alto para las nuevas publicaciones masónicas que puedan venir.

Para pedir un ejemplar deben escribir a La Torre literaria: info@latorreliteraria.com

Christian Gadea Saguier

Introducción al esoterismo masónico

En el transcurso de la historia han existido numerosas sociedades y escuelas iniciáticas cuyas raíces más profundas se remontan a miles de años antes de nuestra era, a aquellas civilizaciones que guardaron sus doctrinas en un absoluto hermetismo, y que fueron transmitidas a través de los siglos a cierta clase de seres humanos, que por sus condiciones espirituales, morales e intelectuales eran capaces de comprenderlas.

Todas estas sociedades, alentadas por el estudio y el rigor del ejercicio espiritual, buscaban el bienestar de la humanidad, profundizando en la esencia de las cosas más allá de las apariencias, y a través de una introspección personal inducir hacia el autoconocimiento y la superación del hombre.

De entre las numerosas sociedades iniciáticas de las cuales la historia guarda memoria, algunas han evolucionado hasta la actualidad. Es ampliamente conocida la existencia de: los Esenios, los Pitagóricos, los Colegios Romanos, en el mundo antiguo, los Templarios durante la edad media, los Iluminados, Los Teósofos, la Orden Rosa-Cruz y la Masonería, en el siglo XVIII .

El empleo de las palabra "esoterismo" en el siglo XIX abrió el camino para una querella que llevó a una confusión en cuanto al dominio del pensamiento y del conocimiento que quería cubrir, y aun hoy se sigue sucediendo por el uso indistinto que de ella se hace por la falta de referencias históricas y semánticas sólidas. Un libro que presento en esta nota ayuda a disipar esas dudas.

Aristóteles en su Política (438 a.C.) emplea el adjetivo "exotérico", Luciano de Samosata hacia el 166 d.C, utilizará la palabra "esôtericos", Clemente de Alejandría en su Stromas hacia el 208 d.C. tambien le da un significado similar, pero el sentido que se les conferían tiene muy poco que ver con el que se les asigna hoy en día. Así la palabra "esôterica" surge para designar lo que debe permanecer secreto y remite tanto a los misterios como a la enseñanza reservada a ciertos discípulos elegidos.

Es sabido que los antiguos poseían conocimientos profundos sobre matemáticas, física, astronomía, arquitectura, medicina, astrología, alquimia etc., que permanecían ocultos en los templos accesibles solo a ciertos privilegiados. Estas ciencias ocultas revelaban al hombre los misterios de la naturaleza, los secretos de su ser interno, el medio de llegar a su perfección y el camino de su destino. Algunos filósofos del siglo XVII, estudiosos de estas ciencias, fueron los que dieron origen a la Masonería especulativa.

Nuevo libro sobre el esoterismo
En más de una ocasión me he encontrado con hermanos y profanos que no comprenden el verdadero rol que el esoterismo cumple para la Masonería. El libro de Guillermo Fuchslocher "Introducción al Esoterismo Masónico" es una obra interesante para compreder esta "misteriosa" palabra.

El autor, maestro masón de la Gran Logia Equinoccial del Ecudador me envió, gentilmente, un ejemplar de su obra, a la que la considero útil para disipar las dudas sobre lo esotérico del universo masónico en sus primeros grados.

El libro, publicado en Quito por la editorial Pentalpha en 2006 (2da. edición) se inicia describiendo conceptos básicos del esoterismo, diferenciándolo de las ideas ocultistas y mágicas que contienen al esoterismo.

Difiero del autor en cuanto considera al esoterismo como una "ciencia" mantenida oculta desde la antiguedad por parte de iniciados en dichos conocimientos. Particularmente considero al esoterismo como un método de acceder al dicho conocimiento, un método interno, reflexivo, individual, experimental.

En el capítulo dos se desplaza excelentemente describiendo al sujeto del esoterismo, al adepto, realizando un breve recorrido por el origen del hermetismo y las antiguas nociones sobre la magia. Al final del capítulo presenta su visión del esoterismo en primer grado como "ciencia y tecnología tradicionales mantenidas ocultas desde la antiguedad".

En el siguiente capítulo, que trata del "esoterismo masónico" coicidimos al pensar que la Masonería es la heredera de una filosofía perenne y que ella no existe por si sola, sino contenida en el universo. Así Guillermo presenta las coincidencias con el Karma Yoga, el Noaquismo y el Orfismo, objetos de estudio en la primera fase de la Fraternidad.

Finaliza el libro presentando un enfoque de la praxis esotérica masónica. Este apartado es lo más rico de la publicación. Aquí el hermano logra con un lenguaje sencillo y ameno darle vida a la teoría esotérica masónica a modo que el adepto no se quede en el mundo de las ideas, sino que ponga en práctica esos conocimientos adquiridos en beneficio de la humanidad.

En sus "Palabras Finales" indica: "lo que de ninguna manera podría ser (el esoterismo), es un castillo de cristal al margen de la lacerante realidad social en la que está inmersa en nuestros países latinoamericanos. Cualquier propuesta que a su interior desarrolle (la Masonería), debe considerar una acción en ese contexto, en pos de una auténtica liberación, de la justicia social, y de la paz, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos...para ello se debe evitar el riesgo de que los masones se consideren una élite donde los beneficios queden en ellos mismos".

Este libro es otra prueba que el trabajo de los masones, al igual que en la antigüedad, es para con la sociedad en general y que de las tareas realizadas en las logias haya una praxis acorde con esos principios, y una trascendencia efectiva hacia el progreso de la humanidad.

Christian Gadea Saguier

La acción política de los masones

El imaginario colectivo de las sociedades donde el acceso a la información es limitado tiende a considerar a los masones como conspiradores absolutos del poder político. Basta visitar los países desarrollados para constatar que esa consideración no puede ser sostenida con seriedad.

Si es cierto que los masones durante el transcurso del desarrollo de las sociedades durante el siglo XIX han liderado los procesos de emancipación, sobre todo en esta parte de América, pero de allí a dominar actualmente el escenario de las repúblicas hay diferencia.

Al ingresar a la Masonería se solicita al recipiendario abstenerse de hablar sobre política y religión. Esta norma en la actualidad, por lo menos en el Paraguay, ha relejado a varios hermanos hasta disociarse de su responsabilidad como ciudadanos y seres políticos dentro de una república.

La Masonería es una institución política, entendiendo la palabra "política" no solo desde su acepción partidaria, sino desde el aspecto que hace al compromiso del hombre con la sociedad y su progreso.

En Latinoamérica vivimos una gran distancia entre los representantes y los representados del poder político. Existe una tendencia muy grande de que ocurra lo anterior con la persona que resulta elegida, pues durante su mandato no hace siquiera un trabajo de comunicación con su electorado y menos aun con la sociedad.

De lo anterior hay que preguntarse ¿De quién es la política? Un gran movimiento está fortaleciéndose en el mundo y particularmente en Latinoamérica, el control ciudadanos de la cosa pública, pero sin que el ciudadano esté alineado a un partido político.

Los partidos políticos en Paraguay están acostumbrados a ser solamente ellos los que hacen política, y que por tanto si quieres hacer política tienes que inscribirte en uno de ellos y desde allí seguir adelante. Pretenden tener el monopolio de la acción política. Pero ahora ya no se acepta esto.

Actualmente está naciendo un nuevo actor político que se llama "sociedad civil". Hay diversas áreas en que éstas pueden hacer cosas. Mediante iniciativas, organizaciones, educación o la simple presión pueden incidir en el comportamiento de los representantes en sus maneras de hacer las cosas.

No se necesita de un líder para que la ciudadanía tenga alguna incidencia en las decisiones importantes, más que un líder se necesita un ejemplo a seguir, y allí está el rol de los masones.

La Masonería es una institución que más allá de sus doctrinas esotéricas y psicológicas trabaja por el progreso de la humanidad. A todos sus miembros se les forma para transformarse en ejemplos para sus respectivos contextos sociales.

Los masones nos dedicamos a construir en el mundo terrenal y material, este mundo, porque nuestro mismo objeto de estudio pertenece a este estadio: el ser humano. La Fraternidad está lejos de abocarse a lo celestial y abstracto, su misión más que conducir al hombre al paraíso, está en construir el paraíso en la tierra, en transformar el presente en algo mejor para toda la humanidad y lograr un mundo mejor para las próximas generaciones.

El trabajo de acción política en la Masonería se inicia con uno mismo, pues pretender cambiar el contexto sin transformarse uno es un despropósito. Este trabajo es posible en la medida en que el hermano estudie y viva los postulados de la Fraternidad.

Así planteados los términos, se abandona la idea de que las cosas cambiarán o seguirán tal como están cuando los masones tomen el poder o lo retengan. No pasa por allí la acción política masónica. Hay que construir el nuevo mundo a partir de la dimensión personal para luego trascender a la sociedad, esa es la acción.

De esta manera la acción política sobre los masones cobra una nueva dimensión, constructivista y no de conquista o toma de poder. Al lograr comprender esta acción los prejuicios de disipan y la visión sobre los masones cobra su verdadera identidad: personas comprometidas por el progreso de la humanidad.

Christian Gadea Saguier