El 666, la cifra del conocimiento

Hay temas como este que no deben ser tomados a la ligera porque están contenidos en lenguaje esotérico, comprensión ajena a la mayoría de las personas, pero para aquellos que están preparados es un tanto más sencillo. Aunque el camino que hay que transitar para poder llegar a ese estado sea largo y penoso como lo es toda senda iniciática, edité un trabajo de Carlos Sánchez-Montaña, donde les presento una visión del 666, desde una interpretación del Apocalipsis, libro donde se menciona la cifra.

El libro del Apocalipsis
Muy grande es la maldición que recae sobre esta cifra nombrada en el Apocalipsis y que ha estado sujeta a innumerables interpretaciones a lo largo de la historia. El contexto en que se menciona la "cifra maldita", el triple seis está expresada en Apocalipsis 13,11-18

Casi todos los estudiosos coinciden en señalar que este texto pertenece al siglo I d.C. y aunque todas sus interpretaciones son lógicamente posteriores a este momento, su autor, fuera quién fuera, necesariamente se refería de manera simbólica al significado de los números de la antigüedad, a lo que estos representaban con anterioridad al nacimiento de Jesús en Belén.

Seguramente si utilizamos las fuentes antiguas podremos acercarnos al verdadero significado de la "cifra satánica". Para ello permítanme utilizar la principal fuente científica de la que disponemos en Occidente, un compendio de las influencias caldeas y griegas en el mundo romano y que en alguno de sus libros recoge aspectos que nos pueden dar alguna luz sobre el simbolismo de los números en la antigüedad.

El número seis en la antigüedad
El texto "Vitruvvii De Architectura", conocido como Los Diez Libros de Vitruvio, poseía sin duda autoridad sobre la ciencia clásica en el momento que el Apocalipsis fue escrito. Sus referencias eran igual de validas para el mundo romano como el hebreo, ya que sus fuentes son las clásicas.

Escribe Vitruvio en el capítulo primero del libro tercero que los matemáticos afirmaron que el número perfectos es el número seis, pues posee diferentes variantes que lo posiciona en ese lugar. Además, menciona que en Grecia se consideró al número seis como el emblema propio de la naturaleza física, como generador del cosmos. Bien cierto es que en este capítulo Vitruvio recobra la tradición Caldea que desde la antigüedad determinaba que el número seis representaba la creación, y por ello se consideraba un número perfecto.

Para los Caldeos la reunión de todos sus dioses se representada por el número 666, que evocaba al panteón babilónico. Para este antiguo pueblo la reunión de todas sus divinidades, su panteón, representaba el lugar donde residía el conocimiento. Encontramos en la identificación de la cifra del triple seis con la reunión de las divinidades caldeas el primer simbolismo histórico. Es el 666 la representación del conocimiento absoluto.

El seis para Pitágoras
Es el propio Vitruvio en su texto quién nos recuerda otra mención sobre el triple seis cuando en su libro V intenta justificar la estructura de su tratado y que aun reconociendo la dificultad de los términos científicos cree haber encontrado una formula que permita la fácil comprensión. Así la explica Vitruvio:
"Por tanto, explicaré con breves palabras esta oscura terminología y las complejas medidas de las partes de los edificios, con el fin de que se graben bien en la memoria; así, todo se irá recordando sin ninguna dificultad...."

También Pitágoras y los pitagóricos mantuvieron esta opinión. Les pareció bien escribir sus teorías y sus reglas en unos volúmenes de estructura cúbica "cybicis rationibus": fijaron el cubo como el conjunto de 216 versos, donde cada norma no sobrepasase tres versos.

Parece que tomaron la analogía al comprobar que tal número de versos, como sucede con el cubo, de cualquier forma que los considere la mente consigue una estabilidad inamovible en la memoria. Es el número 216 de los pitagóricos el que se obtiene al elevar el número 6 al cubo. Tres veces seis. El 666.

Vitruvio menciona como resultante de la aplicación de la "Cybicis Rationibus", (transcrito por los diferentes traductores como "estructura cúbica" "principios del cubo" "cubical arrangement"). Es precisamente en el centro de su tratado, en el proemio del Libro V, donde Vitruvio hace mención a la "Razón Cúbica" y al número 216 como "cybum CCXVI versus", el soporte para escribir sus teorías y sus reglas.

Vitruvio proyecta la razón cúbica "cybicis rationibus" en el "corpus" de su tratado para poder alcanzar la correcta disposición de los conocimientos en él y así poder ser entendido por los arquitectos que lo leyesen. "Así no habrá ningún obstáculo que impida su comprensión" menciona.

Como podemos comprobar el triple seis, bien como simple cifra, bien como resultado de su formalización geométrica se identifica en la antigüedad con el conocimiento científico.

Rescatemos la lapidaria frase del Apocalipsis: "¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666." Desde la interpretación "vitruviana" esta sentencia tiene un sentido directo conforme a lo explicado hasta este momento, salvo claro esta, la mención aterradora de la palabra "Bestia".

El 666 como lugar donde reside la sabiduría según el ideario Caldeo. El panteón de sus dioses. El seis como cifra de un hombre según el ideario griego y como tal mencionado por el arquitecto romano.

La Bestia y el Leviatán
Leviatán (del hebreo liwyatan, enrollado) fue una bestia marina del Antiguo Testamento, a menudo asociada con Satanás por los católicos, el término Leviatán ha sido reutilizado en numerosas ocasiones como sinónimo de un gran monstruo o criatura.En el Génesis, la palabra Leviatán es mencionada en el comentario de Rashi sobre Génesis 1:21: "Dios creo los grandes monstruos marinos - Taninim" en hebreo.En este verso Rashi declara: "De a cuerdo a la leyenda esto se refiere al Leviatán y su pareja. Dios creo un Leviatán varón y uno mujer, entonces mato a la fémina y la salvó para los honestos, ya que si los leviatanes llegaran a procrear, entonces el mundo no podría interponérseles." Jastrow traduce la palabra "Taninim" como "monstruo marino, cocodrilo o gran serpiente".

Leviatán aunque traducido por La Bestia de manera interesada, en hebreo antiguo significaba "gran animal surgido del mar". Aún hoy en hebreo moderno se utiliza para nombrar a las ballenas.El enviado desde el mar. Leviatanes eran en la antigüedad tanto las ballenas como los cocodrilos y los grandes peces. Los enviados del mar. Los grandes súbditos de Poseidón y Neptuno.

Conclusión
El anatema que el 666 ha recibido desde la antigüedad ha ocultado de manera interesada su verdadero simbolismo.

En el momento en que el Apocalipsis fue escrito esta cifra era la representación del conocimiento, de lo que hoy podemos llamar de manera general ciencia en el más amplio sentido de la palabra y que en los orígenes de la humanidad, en el Summer, fue representado por la leyenda del hombre-pez Oanes. La serpiente Oanes, mitad hombre y mitad pez, civilizó, ayudado por algunos hermanos, a los sumerios, ese fascinante pueblo, no semita, en el que se originó la verdadera cultura. Oanes fue quien les enseñó a construir, a cultivar, a escribir y a trabajar los metales, entre otras artes propias de pueblos civilizados.

Juan describe en el capítulo 13 como el conocimiento que durante el "Siglo de Oro" de Augusto el pueblo romano puso en práctica y le rescato de su posible final, como su mundo herido por las luchas civiles se recuperó y pudo así gobernar el mundo.

No debemos de olvidar que desde el punto de vista de los hebreos el poder de Roma en el siglo I d.C. se identificaba de manera muy exacta con el yugo que en Babilonia habían sufrido en la antigüedad, por lo que el mito de Oanes, como el Leviatán que surge del mar y apoya a sus enemigos, es una clara identificación con el triple seis y el panteón caldeo. Es posible que los hebreos adoptaran el monoteísmo durante su cautiverio en Babilonia, y así como los hebreos vivían cautivos en Babilonia, los cristianos vivían como esclavos en Roma.

En el texto de Juan se manifiesta la impotencia del pueblo elegido frente al poder que el conocimiento técnico ofrece a sus enemigos. El pueblo caldeo en la antigüedad, el romano en el momento de la escritura del Apocalipsis.

Los enemigos del pueblo hebreo, el pueblo romano que apoyado en el conocimiento del Leviatán Oanes gobierna el mundo. Roma utiliza lo enseñado por Oanes, las bases de nuestra cultura occidental: el urbanismo, la arquitectura, la escritura, la analística, la cronística histórica, los mitos, los catastros, la matemática, la geometría, la astronomía...

Roma por medio del Leviatán representado por el 666 gobernaba el mundo, de aquí su interpretación maléfica desde el Apocalipsis

Christian Gadea Saguier
© Blog Los Arquitectos

2 comentarios:

  1. La cifra del conocimiento, si se refiere al los dioses de caldea , y ahora lleva un hombre la mitra de oannes, pues ademas gobierna en el mundo cristiano, el papa, puede ser la bestia pero como a la vez es la ramera ,no cuadra, y entonces suguiero se vea qué pasa con los gobiernos de ahora ,que similar a la antigua Roma hacen sincretismo ( y Roma actual lo hizo en el conciliode Asis)y quieren hacer un todo con el mundo y, si vemos las potencias que han gobernado hasta ahora, son Asiria Medo-persia,Egipto, Grecia, Roma el Imperio britanico y America,pues bien ¿tienen estos un profeta ?... uno que tenga todo el conocimiento al punto de hacer bajar fuego del cielo?... y de alzarse por encima de todo dios?, bueno, los que han puesto el ojo que todo lo vé y que pusieron la sociedad de las naciones , no una nacion crisiana, que dé derechos a los hombres sino una nación que se apoya en el poder . Bien supongo, los masones, deberían examinar si no les aplica a ellos, desde su escodite, el ser el Anticristo porque niegan a dios y a cristo.Por lo menos los Iluminati.

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